Algunas cosas que me hubiera gustado saber antes de iniciar una empresa

Hoy quiero compartir contigo algunas cosas muy puntuales que a mi me hubiera gustado saber antes de iniciar una empresa y que espero que sean de utilidad en tu camino.

Mi miedo más grande estando en la universidad era saber si iba a ser exitosa o no. Siempre pensaba que tenía que elegir entre dos opciones: ser empleada de una gran compañía o emprender un negocio y arrancarlo desde cero. Creo que esta decisión depende de la personalidad de cada quien, y aunque yo me considero una guerrera y bien valiente, si hubiera decidido emprender desde el principio de mi carrera y desde cero, creo que jamás habría logrado el éxito que tanto deseaba y que ahora tengo con todas mis empresas (Mexicouture, KM33, Diseñando México 32, etc.)

El éxito no solo te lo da la edad, sino también la humildad de entender que cuando eres joven hay mucho que aprender. Hoy quiero compartir contigo algunas cosas muy puntuales que a mi me hubiera gustado saber antes de iniciar una empresa y que espero que sean de utilidad en tu camino. 

1. Las grandes empresas son tus mejores maestros:

Es importante aprender de los grandes, tener jefes y una disciplina laboral, esto es la base para emprender un negocio propio por lo que creo que si no conoces o no experimentas esto en carne propia, me parece muy difícil que puedas lograr algún éxito al emprender. (Hay casos contados que sí pueden aún sin esta experiencia pero yo confío más en quienes sí lo viven así). Las empresas son tan grandes que te puedes dar el lujo de regarla sin que nada pase. Si la riegas muy joven con tu propia empresa es posible que el costo sea mayor y que te quite el entusiasmo, la creatividad y la ambición. 

2. Asociarte con alguien es tan importante como casarte:

Asociarte con alguien para iniciar un proyecto o una empresa es una decisión tan importante como elegir con quién te vas a casar. No es broma, es totalmente cierto. De la misma forma tienes que preguntarte al inicio, cuando las cosas están llenas de entusiasmo y buena energía, cómo sería si la relación terminara, cuáles serían los acuerdos y en qué quedaría cada parte. Nunca negocies una ruptura, ni de empresas ni personales, cuando estés muy enojada porque todos pierden. Si no lo hablas y dejas claro desde el inicio solo se va a convertir en pura frustración y malos acuerdos para todas las partes involucradas.

3. No hay horarios:

Cuando haces tu propia empresa no hay horarios. En efecto, eres dueño absoluto de tu tiempo, pero la verdad es que hacer algo para ti también te consume mucho más tiempo. ¡Ojo! OBVIO la recompensa es mucho mayor cuando estás trabajando por tu propio sueño o proyecto de vida. 

4. Aliados:

Cuando empiezas una empresa creo que lo más importante es tener de aliados, no socios, ALIADOS, un abogado y un contador de toda tu confianza. Esa es la clave para la paz del futuro de tus empresas. Si arrancas un proyecto de manera desordenada el desorden se vuelve peor con el tiempo, pero si por el contrario, lo arrancas de manera implacable todo será mucho más fácil.

5. No te enfoques en el éxito:

Es importante no enfocarte en el éxito, enfócate en trabajar y dar el mejor servicio y calidad, si lo haces te juro que el éxito viene por añadidura. Por el contrario, si te enfocas únicamente en el éxito, las cosas no salen con la humildad con la que tienen que salir desde el principio. Obvio siempre mantente orgullosa de tus logros pero que el ego no sea tú principal motivación.

6. Cuenta los centavos:

Por último, cuando estás en una empresa y ésta empiece a crecer tienes que contar los centavos como cuando empezaste y no actuar como si ya estuvieras del otro lado porque aquí es cuando uno enloquece y empieza a abrir más sucursales o a hacer cosas al aventón y entonces las cosas se empiezan a desmoronar. Hay que ser muy conservador con cada decisión que uno toma.

Con gran aprendizaje, la experiencia en el trabajo, que toma normalmente algunos años, sabiendo para lo que eres muy bueno/buena y la plena seguridad de que estás listo para tu propio vuelo, hazlo… te juro que el trabajo bien hecho no tiene fronteras. 

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