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Dejemos de normalizar el siempre estar ocupados (pt. 2)

La semana pasada, te platiqué un poco de lo que pienso sobre normalizar el estar súper ocupados todo el tiempo y asumirlo como una señal de éxito en la vida. Quienes me conocen sabrán que yo, definitivamente, dedico gran parte de mi vida a mi trabajo, y mi profesión es una con horarios un poco locos a veces; sin embargo, no me cabe duda de que tengo la energía para llevar este ritmo, justamente, porque priorizo muchísimo el no sobrecargarme ni ver el exceso de trabajo como algo positivo. Para mí, es de suma importancia tener tiempo para la gente que amo, principalmente mis hijos. Hoy, quiero darte tres tips para no ser (o dejar de ser) alguien cuyas ocupaciones consumen su vida y, en vez, aprender a priorizar el tiempo libre y el descanso.


AGENDA TIEMPO PARA TI

Las personas muy ocupadas, normalmente, llevan una agenda de todos los pendientes del día (y esa agenda suele estar a reventar). Si te gusta ese tipo de organización, entonces añade a tu agenda el tener tiempo para TI. Literal, asigna horas en las que está “permitido” trabajar y estar en máxima concentración, y asigna otras para tu tiempo libre. El agendarlo te dará una sensación de orden y control, y el priorizar tiempo para ti te dará el balance que tu vida tanto necesita.


EVITA HABLAR DEMASIADO DEL TRABAJO

Entiendo que el trabajo, para muchos, abarca una enorme parte de la vida, ya sea porque pasan mucho tiempo ahí, porque les apasiona, porque consume mucha de su atención en el día a día, etc. Mi recomendación es que, cuando tengas tiempo en familia o con amigos, procura NO hablar mucho del trabajo. Claro que puedes compartir ciertas cosas si quieres, pero el punto de no hacerlo demasiado es poder darle a tu mente un respiro de lo laboral y poner en primer plano las otras miles de cosas que son interesantes sobre ti.


APRENDE A DECIR QUE NO

Una muy distinguida característica de las personas excesivamente ocupadas es que no saben decir que no, ya sea porque quieren complacer a medio mundo o porque quieren demostrar que todo lo pueden. ¿Te digo un secreto? Tu vida es TUYA y no tienes la obligación de impresionar a nadie. Acostúmbrate a decir “no” a las cosas que no puedes o no quieres hacer sin sentir culpa; lo que sí quieres y necesitas hacer merece mucho más de tu tiempo y energía, y estás en todo tu derecho de darle tu 100% a esas cosas.

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