101V4186,Carmen dell Orefice and Erin O'connor,lr

Fabulosa a cualquier edad: parte 1

Hoy, quiero contarte de un concepto que me mueve mucho y tiene que ver con la vida, la edad y la feminidad. Últimamente, he pensado mucho en el valor trascendental de un envejecimiento sano; aquel donde las mujeres no intentan verse más jóvenes ni pretenden ser alguien más, sino que se aman, se aceptan y se cuidan para siempre verse, sentirse y saberse actuales y fabulosas sin aspirar a lo imposible. Me he dado la tarea de observar a las mujeres que me rodean en el día a día, tanto a las que conozco como a las que no, y no deja de sorprenderme el hecho de que, a cierta edad, tantas mujeres comienzan a hacerse pedazos a ellas mismas por el simple hecho de que pasa el tiempo; comienzan a forzar que su identidad quepa en un molde diminuto que les arrebata toda autenticidad solo por ya no tener 30 años. Un ejemplo perfecto de esto es la ideología popular de que, al cumplir tantos años, hay que cortarse el pelo porque es una ridiculez tenerlo largo… Pues, déjame decirte una cosa: Catherine Deneuve, Sophia Loren, Monica Bellucci… todas son mujeres de más de 55 años que jamás le han temido al pelo largo y nadie se atrevería a llamarlas ridículas.

El autosabotaje de las mujeres al ser mayores, a mi parecer, es totalmente irracional. Hay quienes se alejan de cualquier cosa que las haga sentir atractivas. Se alejan de toda su identidad sexual porque eso es para las jóvenes; vestirse de rojo es una barbaridad porque no hay que llamar la atención de esa manera; enamorarse de alguien no es ni opción porque son tonterías que ya no van con una persona madura… ¿En qué momento decides que te empiezas a morir? ¿Por qué te quitas vida si te queda tanto por vivir?

No es necesario que alguien diga, explícitamente, todas estas cosas, ya que la decisión de asumir esa mentalidad se refleja en todo tu ser. Tu vestuario empieza a cambiar, tu pelo, tu cara, tus valoraciones, tus opiniones… Poco después, te das cuenta que, cuando llega una persona joven con ideas frescas y revolucionarias, comienzas a rechazarla y juzgarla porque tú ya no te das la libertad y el espacio de pensar afuera de la caja. ¿Te suena esto? Como si lo que nos faltara es que mujeres estén en contra de otras mujeres por algo tan vano como la edad. Tu tarea de hoy es que pienses en esto a profundidad… piensa si te identificas con lo que digo o si ubicas que mujeres a tu alrededor caben en este molde. Si la respuesta es “sí”, el próximo artículo estará dedicado a ti; espéralo.

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