La nueva colección de Francisco Cancino en KM33, San Miguel de Allende

Este fin de semana voy a estar en San Miguel de Allende con Francisco Cancino presentando su nueva colección, “Atl”, en la tienda de KM33.

Tras el cierre de su etapa en Yakampot, Francisco Cancino regresa a la moda con su nueva firma, Cancino, para presentar un prólogo más íntimo y personal al futuro de su carrera como diseñador. Es una revisión que busca en sus orígenes, en la historia de México y en las tradiciones textiles del país aquellos elementos que han conformado su identidad y que articulan esta visión tan particular de la moda que reúne presente y pasado, creación y patrimonio, cultura e innovación.

En la moda existe un hilo conductor que articula las colecciones, que expresa los intereses particulares de su creador y el contexto en que se desarrollan, pero ante todo que lo vinculan con sus clientas para expresar su manera de ver el mundo, sus necesidades y su forma de ser. Por esta razón, Francisco bautiza este periodo como un nuevo prólogo, momento de reconstitución, relato textil que busca abrir caminos en la moda e inaugurar una nueva etapa a través de una revisión profunda de las piezas que siempre han estado ahí.

 Atl, agua en nahua, es el nombre que engloba esta primera colección: pequeña a propósito, pues parte de un proceso de curaduría creativa que pone mayor peso sobre la calidad que sobre la cantidad. Atl imita la fluidez y el fácil avance del agua, el natural effortless de este elemento, para presentarle a la mujer Cancino aquellas piezas que no pueden faltar en su guardarropa. Agua es la primera colección de Cancino, un homenaje a los elementos más importantes de México y sus culturas…

Además, Cancino tiene una responsabilidad social, un compromiso con la producción medida y el consumo sólo de los objetos necesarios, por esta razón ha buscado mejores materiales que promuevan el consumo responsable y creen prendas refinadas, y una relación justa con los artesanos que mantienen con vida las técnicas textiles en las que se inspira, algo que se refleja en una relación más directa con la mujer a la que viste. Así, intenta hacer a un lado las barreras innecesarias en el proceso creativo, a favor de una relación más natural entre el diseñador y las necesidades de quien visten sus prendas.

En los últimos años hemos sido testigos de la efervescencia de las identidades en todo el mundo y estas piezas buscas trascender esta tendencia creando ropa que se vuelva más cotidiana, que engalane las siluetas de las mujeres de las grandes ciudades, pero también de las pequeñas, que sea más plural y vista a un sector generalizado en México que pueda reconocer que en él hay cosas valiosas y con alta calidad, inspiradas en nosotros mismos.