NO está peleado cuidar el planeta con tener un estilo fabuloso

No es ningún secreto que la industria de la moda es una de las más contaminantes, entre rebajas, fast fashion y cambio de temporadas, no es sencillo mantenerse en la línea, pero a la hora de cuidar el planeta tú bien sabes que no se puede escatimar y esto incluye tu estilo personal. Pero no te preocupes, ¡te juro que SÍ se puede lucir fabulosa y poner nuestro granito de arena para proteger el medio ambiente! Aquí te dejo algunos consejos:

Calidad y no cantidad:

La ropa de mala calidad no dura mucho tiempo y nos obliga a estar comprando más y más y la verdad es que las cosas de calidad te duran para siempre. Yo sé que las ofertas son seductoras para cualquiera, pero el problema es que por lo general las prendas que consigues a muy bajo precio se van a deteriorar muy pronto y vas a tener que renovar constantemente tu guardarropa. Para evitar que esto pase, trata de invertir en prendas básicas fabricadas con telas de la más alta calidad para que puedan mantenerse intactas por años. De esa forma no sólo ahorrarás dinero sino que también evitarás sacar varios kilos de ropa año tras año.

Regala, vende o intercambia:

¡YA NO SE TIRA NADA A LA BASURA! Ni ropa, ni zapatos, ni accesorios, siempre hay otras personas que pueden usarlo o si ya son piezas rotas, desgastadas o con desperfectos los materiales pueden ser reciclados. De hecho, hay organizaciones que se encargan de distribuir ropa usada entre las personas necesitadas o bien de venderlas en bazares y regresarte una parte de las ganancias. Yo, todo lo dono, primero a mi familia y luego a mis amigas que sé que aman intercambiar prendas.

Piezas statement:

A la hora de armar tu clóset elige piezas básicas atemporales y otras que sean una declaración absoluta. Así, solamente tendrás que reinventar tu estilo temporada con temporada más no tu guardarropa. Podrás estilizar todo de manera diferente para verte fabulosa con cada look pero no tendrás que estar comprando cada vez que vayas al centro comercial.

Fíjate en los materiales y la forma de producción de lo que consumes: 

Tanto condiciones justas de trabajo, como materiales amigables para el medio ambientes; es importante saber de dónde viene y cómo fueron hechas las piezas que llevamos a nuestro closet. Mi secreto está en el diseño mexicano y latinoamericano, las creaciones de estos diseñadores son prendas artesanales a pequeña escala frente a la producción masiva de ropa lo cual asegura que los trabajadores que se encargan de confeccionarlas tienen condiciones de trabajo más justas y los materiales que se usan, en la mayoría de los casos, son locales.

Compra local:

Si compras ropa fabricada en el mismo lugar en la que lo venden, puedes hacer un gran aporte al medio ambiente, pues disminuirás la huella de carbono que implica el transporte de las mercancías.

Ropa vintage:

La verdad es que la ropa vintage nunca había estado tan de moda. Puedes encontrar cosas maravillosas y súper cool de segundo uso que ademá,s van a agregar personalidad y un toque único a tu estilo. ¿Sabías que comprar prendas en subastas y tiendas especializadas vintage es una práctica muy común en países del primer mundo como Francia y Estados Unidos? Lo mejor es que puedes encontrar tesoros únicos e irrepetibles en perfecto estado.

Cuida tu ropa:

De nada sirve comprar prendas de buena calidad si no le das a la tela el cuidado que necesita. Es fundamental que tengas en cuenta las indicaciones que están en las etiquetas de tu ropa y que las sigas al pie de la letra. De verdad, haz un esfuerzo por mantener las cosas al cien, aunque te cueste un poquito más de trabajo te juro vale la pena.

Manténte informado:

Mantente informado de las marcas que son amigables con el ambiente. Muchas veces nos vamos por lo masivo porque es lo más fácil y lo que vemos en todas partes pero hay muchísimas marcas nacionales e internacionales que cuidan sus productos, a sus trabajadores y que promueven una filosofía 100% sustentable.

Recuerda que el estilo está dentro de ti y que no tienes que sacrificar nada para proteger el medio ambiente, solo requieres un poco de voluntad, algunos pequeños cambios y mucha imaginación.