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¿Por qué necesitas y mereces tener límites?

Desde chiquitas, se nos dice que es bueno tirar barreras en nuestra vida para poder conectar con otros y formar vínculos interpersonales. Eso está muy bien, es totalmente cierto que relacionarnos con otros es una parte primordial de la vida… pero, ¿cuándo se nos enseña a PONER barreras? ¿Por qué tantas mujeres no son firmes con lo que quieren y no saben establecer límites? La semana pasada, te platiqué que la crianza, muchísimas veces, está basada en esto: a los niños se les enseña a ser asertivos y a las niñas a ser empáticas… como si el rol de los hombres fuera el de liderar y el de las mujeres ayudar a otros. O sea, si se enseña a siempre estar a la disposición de los demás, ¡con razón millones de mujeres tienen problemas para marcar la raya!

Primero que nada, quiero darte MI definición de “límites”: en mi vida, son los lineamientos que TÚ misma escoges establecer, tanto para los demás como para ti, con el fin de poder llevar un estilo de vida saludable, disfrutable y seguro. Es súper importante notar que dije que estos límites no son solo para los demás, sino también para ti misma; claro que sirven para determinar lo que quieres y no quieres recibir de otros (conductas, actitudes y energías), pero también se trata de delimitar lo que tú estás dispuesta a hacer por otros. Tienes que recordar que tu vida es TUYA, y si les entregas todo a los demás, no te quedará nada para ti misma. El segundo en el que empiezas a identificar lo que no es aceptable en tu vida y decides marcar la raya, es cuando tu flamita interior renace y tu poder comienza a arder.

Entonces, ¿cómo empezamos a hacer esto? El primer paso tendría que ser identificar qué cosas NO son aceptables para ti; date la tarea de fijarte muy bien en qué situaciones del día a día te hacen sentir incómoda y, con base en eso, determina las que no quieres cerca de ti ni por error. Después, tienes que asegurarte de comunicar toooodo lo que no te hace bien y dejar claro que no lo vas a tolerar (solo a las personas que valgan la pena, el resto del mundo no necesita una explicación). Por último, yo creo que es muy, muy importante que aprendas a ser firme con lo que quieres y estableces; recuerda que, en muchos casos, el ser sumamente comprensiva, empática y flexible es algo que está arraigado en nosotras por temas sociales, y no se trata de dejar de serlo por completo (no hay que ser extremistas ni perder nuestra esencia), sino que se trata de saber reconocer los momentos en los que podemos/queremos ser así y los que no. Créeme, esto se vuelve MUCHO más fácil (casi automático) cuando ubicas que tu valor está en tu individualidad, no en un ilógico rol de género.

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