Un fin de semana, redescubriendo Cancún!!!

¡Nada como viajar por México, redescubrí Cancún!. La verdad es que después de tanto tiempo  de trabajar durante este año, un fin de semana de reconexión era súper necesario. Estar aquí con mis hijos es una bendición.

 

El Hotel Cid Resorts Cancún, está increíble.  Apenas entras y se ve una majestuosidad en colores neutros, un olor de ese que te recuerda los mejores hoteles en el mundo.   Los  muebles son de madera clara con detalles de mármol, en ellos se encuentran libros de fotógrafos súper famosos como Helmut Newton, los 100 años de Vanity Fair, entre otros. 


Mi habitación era una suite divina, con una alberca privada inmensa y un tobogán en forma de cueva, ideal para los niños donde pueden nadar y pasarla increíble mientras tu descansas.

El hotel conjuga comida espectacular, con una gran variedad de restaurantes donde siempre hay comida a todas horas y diversión, puedes ir en el mejor plan de adultos pero también   de   niños, donde puedes darte una escapadita con tu pareja mientras los niños se divierten ya que  cuentan con un kids club donde tienen actividades como buscar tortugas, estar en la discoteque,    comer, viajar por barco entre otros, siempre súper cuidados por personal del hotel.  Cuenta con un   spa impresionante donde nos dieron un masaje a mis hijos y a mi.

¡Mis hijos la pasaron increíble, tanto que ya no se querían ir!

Nada como cerrar el día con luna llena que iluminaba todo el mar; un lugar simplemente hermoso.

¡No se imaginan la delicia de plan de este lugar!  Todos lo pasamos bien, mis hijos  están demasiado felicites y yo en absoluta paz y perfección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nos la pasamos increíble Mateo, Paula y yo en el hotel. Se me había olvidado Cancún, olvidé  que aquí era súper padre venir cuando yo era chiquilla, que tienes todo y que te tratan como  si fueras el único cliente en el planeta.

La gente se desvive por servirte. ¡Nada me falto! que hasta tuve un servicio de Butler en la puerta esperando a ver si se nos ofrecía algo a mi y a mis hijos.

¡Cuanto necesitaba descansar! Necesitaba respirar, aire para volverme a conectar y lo logré! GRACIAS.

 

FOTOGRAFÍA: Fernando Montoya.