Foto de Nati Melnychuk en Unsplash
El verano es una temporada llena de energía, vitalidad y oportunidades para disfrutar al máximo. Es el momento perfecto para abrazar el amor hacia tu cuerpo y sentirte radiante en tu propia piel. Aunque a veces puede ser desafiante pues para muchas la simple mención de la palabra “bikini” o “traje de baño” a menudo desencadena pensamientos auto críticos y palabras de duda que obstaculizan nuestra capacidad de disfrutar y relajarnos al máximo.
Hay dos opciones, trabajar al máximo para perder peso, tonificarte y hacer dieta o intentar de reformular como aprecias tu cuerpo de manera positiva. No puedes dejar que las creencias autoimpuestas te quiten el entusiasmo de los libros que vas a leer, de las deliciosas comidas con amigos que vas a disfrutar o los preciosos momentos que vas a pasar con tu gente querida por miedo de que la imagen corporal negativa que tienes de ti tome el protagonismo. Dale la vuelta, convierte esto en una oportunidad ideal para que las percepciones distorsionadas tomen otra forma y luzcas fabulosa potenciando tu belleza interior y exterior.
Acepta y ama tu cuerpo tal como es:
Cada cuerpo es único y hermoso a su manera. En lugar de compararte con los estándares de belleza irreales, abrázate como eres y reconoce la belleza de tu cuerpo en todas sus formas.
Cuida tu bienestar:
Es el momento ideal para nutrir tu cuerpo desde adentro hacia afuera. Piensa en nutrirte en lugar de limitarte, mantén el balance, hidrátate adecuadamente y haz ejercicio de manera regular para sentirte con energía y vitalidad.
Viste con confianza:
Elige piezas que resalten las partes favoritas de tu cuerpo, que vayan mejor con su forma y con eso te hagan sentir segura. Identifica tu estilo, experimenta con texturas, colores claros y siluetas oversize con telas ligeras como algodón o lino.
Destaca tus rasgos favoritos:
Siéntete fabulosa al resaltar las características que más amas de ti. Ya sea a través de un maquillaje sutil, un peinado que te haga sentir increíble o accesorios que complementen tu estilo, encuentra formas no de esconder tus rasgos sino de realzarlos.
Encuentra tu traje de baño ideal:
La playa y la piscina son lugares donde debes sentirte libre y segura. Busca un traje de baño que vaya con la forma de tu cuerpo, hay muchos diseños que puedes llevar para verte fabulosa pero recuerda que la confianza es el mejor accesorio.
Muestra gratitud por tu cuerpo:
Practica la gratitud diaria por todo lo que tu cuerpo puede hacer. Reconoce su fuerza, capacidad y belleza en cada momento esto te ayudará a fortalecer tu amor propio. Mantén una mentalidad positiva y enfócate en valorar y disfrutar de todo lo que eres. Prueba la neutralidad, es difícil pasar de “odio mi cuerpo” a “amo mi cuerpo”, por lo que la neutralidad es un buen paso. Comienza por apreciar cosas pequeñas como “gracias porque hoy mi cuerpo me trajo al trabajo” o “Estoy agradecida de poder seguir haciendo ejercicio”. Esto te ayudará a comenzar a fomentar una opinión mucho menos negativa de tu cuerpo.
Rodéate de personas positivas y cura el contenido que sigues:
Elige rodearte de personas que te inspiren y te apoyen en tu viaje de amor propio. Cultiva relaciones saludables y evita a aquellos que te hacen sentir insegura o poco valorada. Personaliza tus redes sociales, si encuentras contenidos particulares que te hacen sentir insegura evítalos, incluso si algunas de esas cuentas pertenecen a personas que conoces en la vida real. En su lugar, enfócate en construir contenidos inspiradores, diversos y profundamente llenos de amor.
Practica el autocuidado:
Dedica tiempo para ti misma y realiza actividades que te hagan sentir bien. Puede ser meditar, leer, dar paseos por la playa o cualquier otra actividad que te brinde paz y felicidad.
Celebra tus logros:
Reconoce y celebra tus éxitos, grandes y pequeños. Cada paso que das hacia el fortalecimiento de tu alma es motivo de celebración. Permítete disfrutar y valorar todo lo que eres.
Separa tu autoestima de tu apariencia:
Nos han enseñado tanto directa como indirectamente que solo valemos por cómo nos vemos o por lo que tenemos. Una vez que te des cuenta de que vales independientemente de cómo te veas, te acercarás más a la confianza absoluta. Eso también significa que los números no son importante, el peso en la báscula, la talla de tus jeans, la cantidad de calorías quemadas, nada de eso define cómo se ve una versión saludable y feliz de tu cuerpo y alma, en su lugar, aprende a escucharte, nutrete, muévete, descansa y tu cuerpo se verá cómo debe.
Recuerda que la verdadera belleza proviene de la confianza en ti misma, de aceptarte y amarte tal como eres. Abraza tu singularidad y celebra tu autenticidad. Viste con confianza, resalta tus mejores rasgos y encuentra el estilo que te hace feliz. Recuerda que el traje de baño perfecto es aquel en el que te sientes cómoda y segura. Reconoce que el mundo alberga un mar de cuerpos diversos, y eso incluye el tuyo. La belleza no se encuentra en la perfección, sino en la aceptación. Cuando vives con confianza en tu cuerpo, liberas una enorme cantidad de energía que luego puedes enfocar en tus metas, tu salud mental y en conectarte contigo. En la superficie, puede parecer que se trata de usar un bikini con confianza pero el beneficio real viene al permitirte vivir una vida alineada con tus ser más auténtico.


