
inspiración
La prisa es miedo pero la calma es amor
Es fácil encontrarnos corriendo constantemente, de una tarea a otra, de una fecha límite a la siguiente, de una reunión a otra. Vivimos en un mundo donde a menudo se asocia la velocidad con el éxito y donde estar ocupado a veces se usa como una insignia de honor. Pero ¿qué pasa si esta prisa constante tiene sus raíces en algo más profundo que la simple necesidad de hacer las cosas? ¿Qué pasa si, en el fondo, nuestra prisa está impulsada por el miedo?