3 formas de entrenarte para alcanzar lo que desees en la vida

Foto de Valeriia Miller en Unsplash

Nada de lo que realmente importa en la vida debe dejarse al azar. Entrenar tu mente es una habilidad invaluable. Aunque es posible tropezar con el éxito a corto plazo, si deseas abundancia, consistencia y disciplina, debes crearlas conscientemente. Aquí te presento tres formas esenciales para entrenarte y alcanzar lo que deseas en la vida:

Empieza por preguntarte:

  • ¿Realmente quiero hacer esto?
  • ¿Me aburriré de esto en algún tiempo?
  • ¿Por qué quiero convertirme en esto y cuál es el significado/punto de este trabajo?

Es muy importante responder estas preguntas cuando tomas una decisión sobre lo que quieres hacer con tu vida. Y aquí está el secreto: puedes cambiar lo que quieres hacer en tu vida en cualquier momento; no es una decisión DEFINITIVA. ¿La clave? Notarás que tomas mejores decisiones cuando piensas menos y actúas más.

1. Entrena tu habilidad:

Mejorar tu habilidad requiere la curiosidad de un niño de 7 años hacia lo que hagas. No puedes permitirte considerarte un experto y dejar de aprender. La lección más importante para entrenarte en cualquier nueva habilidad es aprender a ser un principiante en algo.

Ríndete ante cualquier nueva lección que puedas aprender cada día. Si te consideras un aprendiz, nada puede quebrar tu identidad. Cada contratiempo, cada fracaso y cada obstáculo se convierte en una lección valiosa.

2. Entrena tu cuerpo:

Una mente saludable reside en un cuerpo saludable. Lo que sientes dentro de tu cuerpo se expresa en el mundo exterior. Y lo que experimentas externamente se absorbe en tu mundo interior.

No puedes engañar a tu cuerpo para sentir lo que importa. Tienes que ganártelo. Tu cuerpo guarda cuenta de cómo lo tratas. Tu respeto y autoestima dependen de cómo tratas a tu cuerpo. De hecho, las personas en tu vida toman pistas de cómo quieres ser tratado basándose en cómo te tratas a ti misma.

3. Entrena tu mente:

Cada batalla, cada guerra y cada habilidad se aprende primero en la mente y luego se transforma en una ejecución tangible. Si reflexionas, te darás cuenta de que cada vez que has perdido, perdiste la batalla primero en tu mente.

El secreto es: “Si no aceptas la derrota en tu mente, nunca pierdes; el juego siempre está en marcha.”

Rendirse al proceso no significa derrotarse, sino permitir que los pensamientos fluyan y se resuelvan por sí mismos sin intervenir. Esto te dará un mejor control sobre tu mente.

Jay Shetty, en su libro “Piensa como un Monje”, habla de dos tipos de mente: la mente del monje y la mente del mono, similar al yo superior y el yo inferior, o la gratificación retardada y la gratificación instantánea. La mente del monje busca la gratificación ganada a través de la disciplina y la consistencia. Tu mente debe experimentar la gratificación retardada al menos una vez. No hay mejor sensación que esa.

Lo que crees sobre ti misma define quién eres. Sea lo que sea que quieras ser en la vida, primero debes definir tu identidad (por qué) y luego trabajar hacia el proceso (cómo) y los comportamientos (qué). Primero ser, luego hacer.

Fuente: Medium.

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