Foto de Luisa Denu en Unsplash
¿Y tú qué harías para perseguir tus sueños. Me subí a un avión a emprender una nueva historia en París y en España. Y para mí, solo debo decir que romper con mis miedos y aventarme a lo desconocido es lo mejor que me puede pasar. Más vale arrepentirte de haberlo intentado que nunca haber salido de tu área de confort. Estoy apanicada, pero sé que no hay nada mejor que confiar, poner en manos de Dios todo y dar lo mejor de mí. Pasamos la vida siempre aterrorizadas de hacer cosas y los peores escenarios que imaginamos al final nunca pasan. Si yo me pongo a pensar en todas las situaciones que sucedieron en mi vida que me dieron miedo, hoy volteo para atrás y me doy cuenta cuánto tiempo perdí preocupada por algo que nunca pasó y al final del día todo está bien.
Todo lo que tenemos en nuestra historia ya está escrito y tú puedes hacer y deshacer pero cuando es para ti, es para ti y cuando no la vida te lo demuestra, los tiempos son perfectos. También sé que el miedo que siento hoy, dentro de cinco años voy a voltear y decir no había por qué sentirlo, así como hace cinco años tenía miedo de otra cosa y hoy no pasó nada, todo se superó y yo creo que todos tenemos que confiar en el plan perfecto de nuestra alma.
Me parece brutal y muy valiente cuando una persona se atreve a ver más allá de lo que sus ojos ven y de sus limitantes, porque en realidad no las hay. Sin embargo, nos hemos formado nuestras propias creencias y formas de pensar acerca de nosotros mismos que no nos dejan ver más allá y creeme que siempre lo hay. Cuando las rompes eres capaz, te fuerzas y te obligas a dar esos pasos que son inauditos, que quizá nadie en tu familia los ha dado, que quizá en otra época nunca te hubieras atrevido, pero lo peor que nos puede pasar es quedarnos donde estamos y que no haya movimiento.
Hagamos un auto análisis y pregúntate, ¿hay algo más para mí? Y ve por ello. Ojo, jamás me atrevería a siquiera insinuar que es fácil. La gente que ha estado conmigo en estos últimos meses, que me ha visto trabajar sin parar, que soy un manojo de nervios, que me he derrumbado, que he llorado y que me dicen “es que tú sabes que puedes y que lo vas a lograr”, pero no, no es un proceso fácil y es super humano sentir miedo, pero este miedo o te hace meterte abajo de un puente o te hace cruzarlo. Agárralo y vuélvelo tu mejor aliado. Que jamás sea tu enemigo, que te empuje a que hagas lo inaudito, lo que ni siquiera hubieras imaginado.
- Usa el miedo como motivador, no dejes que te paralice, canaliza esa energía en acción.
- Usa el miedo para evaluar y tomar mejores decisiones. Pregúntate: ¿Qué está causando el miedo? ¿Es una amenaza real o solo una percepción? Al adoptar un enfoque más objetivo puedes tomar mejores decisiones.
- Úsalo para aprender y crecer, puede ser un poderoso maestro. Cuando enfrentas tus miedos, aprendes más sobre ti y de lo que eres capaz.
- Usa el miedo para desarrollar resiliencia, confronta lo que te asusta, para encontrar tu mejor versión y desarrollar las habilidades que necesitas para enfrentar la vida.
- Úsalo para apreciar la vida y las cosas que más te importan. Cuando lo enfrentas obtienes una nueva perspectiva, te das cuenta de lo que vale para ti, así que aprovéchalo.


