5 mind sets peligrosos que te están impidiendo vivir una relación feliz

Foto de Jose Figueroa en Unsplash

¿Qué te aleja de una relación feliz y saludable? Puede que no sean las situaciones externas, sino tu mentalidad, la cual está dañando el crecimiento saludable de tu relación o impidiéndote darle la bienvenida a una nueva. ¿Cómo? He tenido innumerables conversaciones con personas en todas las etapas de su vida: hombres, mujeres, chicos, chicas, solteros, casados, divorciados y todos lo demás.

Cuando realmente te detienes a escuchar y prestar atención, hay muchas lecciones que aprender. Obtienes ideas sobre los pensamientos y sentimientos así como grandes lecciones y la capacidad de reflexionar sobre los tuyos.

Algunas de estas incluyen diversos grados de lo que podría considerarse autoboicot. Por supuesto, muchas de nosotras hemos sido heridas en el camino, dadas por sentadas o no apreciadas, y esto puede permear una nueva relación, ya que nos cuesta dejar ir el pasado. Pero es importante reconocer cuándo el sabotaje viene de dentro y cómo puede estar impidiéndote encontrar tu propia felicidad.

Esperas encontrar la ‘relación perfecta’:

La relación perfecta no existe. Siento que muchas personas están cada vez menos dispuestas a poner el trabajo y esfuerzo necesarios para construir algo junto a alguien. Se alejan a la primera señal de dificultad y esto impide que se desarrollen relaciones profundas y significativas.

No importa lo fácil y sin preocupaciones que las personas hagan parecer una relación, siempre habrá desafíos a los que te enfrentes.

Pero eso es lo que te hace más fuerte junto a tu pareja. Es lo que te une a medida que superan estos obstáculos como un equipo. Es lo que significa estar verdaderamente comprometido con la persona que amas.

Aún no has reconocido tu propio valor:

Las relaciones no solo se tratan de encontrar a la persona adecuada, también se trata de ser la persona adecuada. Nosotros, tampoco nos despertamos un día y nos convertimos instantáneamente en esa persona. Necesitamos dedicar tiempo y esfuerzo para ser la persona de la que nos gustaría “enamorarnos”.

En resumen, “aceptamos el amor que creemos merecer,” y tú decides lo que mereces. La incapacidad de alguien para ver tu valor no te hace menos valiosa, por eso se llama autoestima. Depende de ti, no de ellos.

Si no sientes que realmente mereces ser feliz, siempre encontrarás la manera de sabotear las situaciones que pueden brindártela. Deja de ser la víctima y comienza a ser la protagonista de tu propia vida.

En realidad, tienes miedo de encontrar la felicidad:

¿Has escuchado sobre el concepto de tener miedo al éxito? Nunca entendí realmente lo que querían decir. ¿Cómo podrías tener miedo al éxito? ¿Cómo podrías tener miedo a la felicidad?

Tanto el éxito como la felicidad requieren riesgo. Requieren mucho más riesgo que la mediocridad o simplemente conformarse. Tomar el camino seguro a través del bosque. Vivir una vida “gris”. Y puede ser aterrador. Puede ser aterrador pensar en enamorarte de alguien que no siente lo mismo por ti. Puede ser aterrador imaginar dar demasiado a alguien sin recibir lo mismo a cambio. Pero, sin riesgo, no hay recompensa. La fortuna favorece a los valientes.

Nunca piensas que el momento es el adecuado:

La vida se vuelve loca, todos estamos ocupados, y se vuelve difícil imaginar reorganizar nuestro horario para acomodar el de otra persona y construir una relación con ella.

El momento no es el adecuado, pero podrás concentrarte más después de alcanzar tu próximo objetivo. O después de cumplir este plazo. O después de que contraten a tu nuevo asistente.

Sea lo que sea, siempre hay una excusa que parece mantenernos alejados de lo que realmente queremos hacer. “Algún día” no es un día de la semana, y nunca aparece en el calendario. No hay un momento perfecto, pero lo que sí hay es la capacidad de tomar el momento y hacerlo perfecto.

Estás desilusionada:

Este es tal vez el motivo más común que escucho de las personas sobre por qué no quieren salir más. Han sido lastimadas en el pasado y se han sentido no apreciadas. No creen que haya buenas personas en el mundo. No hay buenos hombres, ni buenas mujeres. Todos los hombres son unos idiotas, y todas las mujeres están locas. Esta es una de las mentalidades más dañinas.

Después de una, dos o veinte decepciones, es natural sentirse desgastada y desanimada, pero mantener viva tu esperanza es la única pieza que falta para encontrar a la persona con la que estás destinada a estar.

No hay manera de predecir cuándo o dónde conocerás a alguien. Podrías estar leyendo este artículo en tu teléfono y tropezarte con él en la calle. Podrías estar detrás de él en la fila del café. Podrías conocerlo en una fiesta. Pero, si estás demasiado desilusionada para darle una oportunidad cuando aparezca, corres el riesgo de dejarlo escapar para siempre.

Aunque puede ser un riesgo exponerte y buscar la felicidad, es mucho menos riesgo que pasar el resto de tu vida deseando haberlo hecho.

Share this post