Foto de Priscilla Du Preez en Unsplash
Hace poco leí “con los ojos podemos verlo todo salvo a nosotros mismos, pues para ello necesitamos un espejo o algo que nos refleje. Puede ser una persona, una palabra, un libro o una canción…” Aunque ahora no recuerdo el autor de esta reflexión sin duda tocó fibras de mi ser y me dejó pensando en la importancia de nuestras relaciones con los otros como espejos de nosotros mismos.
Muchas veces he escuchado a personas queridas contar con orgullo que han elegido estar solas, que saben estar solas y que eso les brinda una felicidad incomparable, no te lo voy a negar, yo he sido una de ellas. Sin embargo, he descubierto que el verdadero crecimiento personal y el camino hacia el autoconocimiento y con ello a la próxima etapa de nuestra evolución se encuentra en el espejismo de uno mismo a través de los otros, una pareja, nuestros hijos, amigos, alguien con quien compartamos la vida.
Aunque la realidad es que nuestros seres queridos, como es el caso de una madre nos ama de tal forma que no siempre nos muestra nuestras verdaderas luces y sombras. Por otro lado, nuestros amigos nos aceptan tal como somos y no siempre nos confrontan con la realidad. Pero en el caso de una pareja, sí, constantemente nos refleja y nos confronta y es a través de esta relación que realmente crecemos si así decidimos hacerlo.
Si alguna vez pensaste que estar solo era la clave para la felicidad eterna, debo darte una noticia: esto no es del todo cierto. Saber apreciar tu tiempo contigo es importante, pero no debe convertirse en una excusa para evitar enfrentarnos a los demás y al mundo. Muchas personas se refugian en la soledad, se sumergen en Netflix buscando nunca tener que compartir con los otros por miedo pero al hacerlo, se pierden la oportunidad de descubrir quiénes son en realidad, pues nunca hay que olvidar que somos seres en constante cambio.
No somos los mismos que éramos hace un año o incluso hace una semana y la única forma de percatarnos de nuestra propia transformación es a través del contacto con otros. Para aquellos de nosotros que creemos en la evolución de nuestros seres superiores en el Universo, imagina lo que sucedería si decidieras quedarte en tu casa, con relaciones superficiales, casuales, nunca encontrarías esa conexión profunda y significativa que realmente marque una diferencia para ti.
Así que, te invito a meditar sobre este tema y a buscar oportunidades para conocerte, encontrarte y seguir evolucionando a tu mejor versión. No temas enfrentar la oscuridad de los demás y también aprender a querer las propias,.

