El verdadero lujo es tener amigas que se quedan para siempre

Kateryna Hliznitsova para Unsplash+

Casi nunca se habla de esto. Se habla del éxito, del amor romántico, del trabajo, de las metas cumplidas… pero ¿qué hay de ellas? De esas amigas que se han quedado cuando muchas cosas se fueron. De las que han visto todas tus versiones y siguen ahí, con los brazos abiertos y el corazón dispuesto.

Foto de Taylor Smith en Unsplash

Las amigas son la verdadera medicina. Una sola conversación con ellas puede sanar lo que parecía irreparable. Una mirada suya puede leerte el alma cuando ni tú misma sabes qué decir. Hay amigas que parecen haber sido enviadas por el Universo. Almas gemelas en forma de risa compartida, de chisme terapéutico, de abrazos sin palabras. Amigas que han estado en los días en los que ya no podías más, y también en los días en los que te sentías invencible.


Kateryna Hliznitsova
para Unsplash+

Y es que con los años una se da cuenta: podrías prescindir de muchas cosas. Podrías vivir sin ropa nueva, sin el trabajo soñado, sin una lista interminable de contactos o planes. Pero no podrías —no querrías— vivir sin ellas. Las que te hacen reír más fuerte. Las que celebran tus logros como si fueran suyos. Las que se quedan cuando todo lo demás se tambalea.

En un mundo que cambia todo el tiempo, el verdadero lujo es tener amigas que no se van. Que te ven, te escuchan, te sostienen. Que son familia que elegiste y que te elige una y otra vez.

Gracias por estar. Por hacer que la vida duela menos y se ría más. Por ser ese tipo de amor que no se exige, que no se complica, que simplemente… está.

Compártelo con esa amiga que hace que todo sea mejor. Porque si tienes una de esas en tu vida, lo tienes todo.

Share this post