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El cerebro humano también tiene su zona de confort. Si lo dejas, una vez que conoce un camino, vuelve a recorrerlo. En otras palabras, la tendencia de nuestro cerebro es repetir acciones que nos han funcionado antes. La neurociencia lo llama pensamiento focalizado. Sin embargo, existen otras maneras de pensar, cuando reflexionamos y hacemos elecciones conscientes, este es denominado como pensamiento divergente. Edward de Bono, psicólogo, filósofo y profesor de las Universidades de Oxford, Londres, Cambridge y Harvard, fue uno de los grandes teóricos del pensamiento humano. Es el padre del pensamiento lateral, un sistema de pensamiento creativo que enfrenta los problemas para crear soluciones innovadoras y entrena al cerebro para ir más allá de la lógica, encontrando soluciones más creativas a los problemas.
En una de sus últimas entrevistas, De Bono explicó que, “en la actualidad, la tendencia es creer que la información es suficiente y uno simplemente introduce datos en el ordenador y deja que éste haga el trabajo de diseñar la estrategia y tomar las decisiones. Eso es algo muy peligroso. (…) Sin el pensamiento lateral, uno está atrapado en los conceptos del pasado. Cuando un ordenador procesa la información, su análisis es en términos de preferencias actuales y conceptos pasados. Pero es necesario desarrollar nuevas formas de analizar la información”. Y añadió “La percepción es un 90% del pensamiento, el resto es bastante rutinario y automático. Si uno quiere lograr un verdadero progreso, tendrá que hacer algo más que simplemente reaccionar ante los datos existentes”.
La técnica de los 6 sombreros:
Para él, las soluciones a los problemas no siempre se pueden enfocar desde una perspectiva vertical. Puede que la solución no sea tan directa como creíamos y la clave está en hacer las preguntas correctas. En su libro “Seis Sombreros para Pensar”, Edward explica su técnica para desarrollar un pensamiento creativo. Consiste en abordar un mismo problema desde diferentes ópticas y de una manera deliberada y consciente. Esto último es especialmente importante ya que exige desactivar el piloto automático del pensamiento. La sencilla idea de imaginarnos poniéndonos 6 sombreros diferentes es clave para concentrar la atención y generar un estilo de pensamiento diferente, ágil e innovador. Esta técnica es utilizada especialmente en ámbitos empresariales y muy útil cuando nos enfrentamos a problemas complejos. Lo mejor es que es una dinámica que tiene un impacto positivo en nuestro cerebro porque nos entrenamos para pensar mejor de manera más creativa con un impacto real y medible en nuestra felicidad.
¿Cómo tomar mejores decisiones con esta técnica?
Sólo tienes que imaginar que te vas poniendo cada uno de los 6 sombreros abordando el problema desde perspectivas diferentes:
El sombrero blanco: Es el enfoque más objetivo del problema. Debes tomar distancia, liberarte de prejuicios, emociones y valorar el problema desde los hechos sin interpretarlos y manteniendote neutral.
El sombrero negro: Esta forma de abordar el problema nos permite hacerlo desde el realismo de que las cosas pueden salir mal o, al menos, no como esperábamos. Esta mirada se nutre de nuestras experiencias pasadas, de lo que ya hemos aprendido de la vida.
El sombrero verde: Este es el de la creatividad. Te permitirá abordar el problema sin prejuicios y sin miedos. Se trata de que te des permiso para pensar en soluciones imposibles desde el punto de vista lógico o razonable. En este sentido, busca más de una solución porque todo está permitido.
El sombrero rojo: Deja que tus emociones entren en el juego. Es hora de la subjetividad, de la intuición, de tu manera única de abordar el problema, tal y como lo sientes.
El sombrero amarillo: Este enfoque nos permite analizar desde la perspectiva de las posibilidades. Hay lógica, pero también ambición por afrontar nuevos retos con optimismo y realismo a la vez.
El sombrero azul: Para Edward de Bono este sombrero debería estar presente en todo momento ya que refleja la tranquilidad, el equilibrio, el autocontrol y la eficacia.
Fuente: TELVA.


