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¿Has escuchado hablar sobre el concepto japonés de “ikigai”? No tiene traducción literal pero puede definirse como la “razón de vivir” o la “razón de ser”, combina la pasión, la misión, la vocación y la profesión de una persona para crear un sentido de propósito y realización en la vida. Todos tenemos razones únicas para levantarnos cada día, y hoy quiero que hablemos sobre descubrir y cultivar tu propio ikigai. Ya sea que necesites más motivación en tu carrera, mejorar tu autoestima o estés buscando tu propósito en la vida, espero que esta la señal que necesitas para empezar a vivir una vida plena y significativa.
La isla de Okinawa, en el sur de Japón, es el hogar con la mayor concentración de centenarios del mundo y su secreto tiene todo que ver con su motivación interna que también se puede describir como una intersección entre cuatro elementos diferentes: lo que te apasiona, dónde se encuentran tus habilidades, cómo puedes ganarte la vida y qué necesita el mundo. Muchos japoneses creen que todos tienen un ikigai, o destino, que nacieron para cumplir.
Sin embargo, mientras algunas personas encuentran su ikigai rápidamente, otras deben buscarlo con el tiempo. Si caes en la última categoría, es importante persistir; después de todo, esto será lo que te motive a levantarte de la cama todas las mañanas.

De hecho, es por eso que los habitantes de Okinawa alcanzan un alto grado de especialización y atención a los detalles en su trabajo diario. Por ejemplo, en una fábrica de pinceles, una artesana pasó toda su vida perfeccionando el arte de unir pelos individuales a un pincel. En esta etapa de su carrera, podía hacer su trabajo con una destreza y habilidad única.
Ellos piensan que si tu ikigai es tu trabajo, nunca debes retirarte. Y si tu ikigai es un pasatiempo que te brinda sentido y alegría, nunca debes dejarlo. Los habitantes de Okinawa viven bajo esta forma de vida y, como resultado, permanecen activos hasta que son muy grandes; si se ven obligados a jubilarse, encuentran formas de mantenerse activos, como hacer jardinería u otro trabajo en sus comunidades.
Lo ESENCIAL es alinear tus pasiones, misión, vocación y profesión para encontrar tu ikigai. Cuando estos cuatro elementos están en armonía, crean un fuerte sentido de propósito y realización en la vida. Otro aspecto esencial es la conexión con la comunidad, la naturaleza, las conexiones sociales y con el mundo. Esto puede incluir pasar tiempo con tus seres queridos o simplemente conectar con la Madre Tierra.

Hay varios ejercicios y técnicas para encontrar tu ikigai, incluyendo llevar un diario, la visualización y el mindfulness. Y aunque sí, vivir una vida larga, feliz y saludable depende de comer bien, hacer ejercicio, y todo lo que ya sabemos que nos hace bien, también se extiende más allá de estas simples prácticas diarias, pues al encontrar un propósito que nos impulse todos los días, podemos enfocar nuestra energía y nuestro propósito superior.
Por último, recuerda disfrutar de la belleza de la imperfección: en la cultura japonesa, también existe la creencia de que solo los objetos imperfectos, como una taza de té rota, pueden ser verdaderamente hermosos. Este concepto se conoce como wabi-sabi y puede ayudarte a disfrutar más de tu vida diaria. Por lo tanto, trata de dejar de lado la búsqueda de la perfección y, en su lugar, acepta la belleza que se encuentra en todas las imperfecciones de la vida.
Basado en “Ikigai” por Hector Garcia Puigcerver y Francesc Miralles en Blinkist.
