Foto de Can Şerefoğlu en Unsplash
Puedes sentir que la felicidad es algo tan etéreo que a veces se vuelve inalcanzable, como si siempre fuera un objetivo que se encuentra en el futuro y que pocas veces encuentra su momento. Si eres de las personas que creen que la felicidad es algo que se alcanza una vez que logras metas grandes en tu vida hoy quiero decirte que en realidad no es así sino que está en tus manos a cada segundo, que algo que elegimos ver en cada momento y en cada d´ía.
Es una elección consciente y claro que puede ser fácil caer en la trampa de pensar que es un estado de ánimo que se siente automáticamente una vez que compras una casa o te dan un cheque pero te prometo que es una forma de pensar y de ver todo lo que te rodea y que cuando te das cuenta de ello tu vida cambia al segundo. Ojo, no hablo de un positivismo tóxico, sino de una elección, como todas, que puedes tomar conscientemente y en armonía con las circunstancias que estés enfrentando.

Puedes elegir ver la abundancia y con los lentes de la gratitud hasta las pequeñas cosas, así como el sol de primavera, un baño caliente, el pasar tiempo con las personas que amas y cosas tan rutinarias como disfrutar de una buena comida o escuchar tu canción favorita mientras manejas. También puedes elegir ver la felicidad en las situaciones más difíciles, como cuando te enfrentas a un desafío o una pérdida. Al hacerlo te permites experimentar y conocer una nueva faceta de tu personalidad que tal vez no conocías.

Recuerda, esto no significa que siempre te sientas bien, pues esa presión lo puede hacer todo peor, sino que aceptes los altibajos de la vida y elijas ver lo positivo y agradecer en cada situación para ser más resiliente y capaz de evolucionar a tu mejor versión, es un proceso de trabajo continuo.
Recuerda todo es una elección, no es algo que encontramos, es algo que elegimos ver, TODOS LOS DÍAS.