Lo que 4 ediciones de Hecho a Mano en México me han enseñado sobre autenticidad y creatividad va mucho más allá de lo estético: ha sido una brújula para reconectar con mi propósito más profundo. Aunque vengo del mundo de la moda, hace varios años inicié un camino distinto que empezó con Kilómetro 33 y después con la plataforma que creamos Johan Mergenthale️️️r y yo hace 10 años, Diseñando México 32. Ahí comenzó esta historia de amor con los oficios, trabajando con artesanos de Hidalgo, y más adelante en estados como Tamaulipas, Guerrero y Oaxaca, buscando siempre preservar técnicas ancestrales a través del diseño y la moda.
Hoy, desde la Fundación Casa de México en España —gracias a la confianza de Ximena Caraza, quien me dio la oportunidad de comenzar esta nueva historia—, sigo resignificando mi propio camino. Esta etapa es reflejo de lo que me mueve hoy: la conexión humana, el respeto profundo por la cultura y una misión que siempre ha estado conmigo, pero que ahora cobra más fuerza que nunca: poner el nombre de México en lo más alto. Y hacerlo a través de lo que más amo: la moda, el arte, la creatividad.




Porque sí, las personas evolucionamos. Y en esa evolución he encontrado cómo la moda, el arte contemporáneo y la artesanía ya no pueden entenderse por separado. Todo está sucediendo al mismo ritmo, como una misma conversación. Y me siento muy afortunada de estar justo ahí, en ese cruce de caminos donde lo creativo y lo ancestral dialogan y brillan juntos.
Este proyecto no es solo una exhibición: es una declaración de amor a México. Cada pieza es una obra de arte con nombre, historia y alma. Cada compra lleva belleza a un hogar y sustento a una comunidad. Desde Madrid, por ahora (pues mi propósito es llevarlo al fin del mundo), sigo construyendo este puente que une corazones, talentos y culturas. Y, por supuesto, también lo hago acompañada de Richard, mi pareja, quien me ha guiado con sabiduría y pasión por el mundo del arte contemporáneo.
Desde esta nueva etapa, en donde las disciplinas se entrelazan y la misión se vuelve más clara, sólo puedo decir: gracias. Gracias a quienes lo hacen posible, gracias a quienes creen en esta visión. Y gracias a México, por darme tanto que contar y mostrar.



