Lo que te dices a ti misma termina convirtiéndose en tu realidad

Foto de Mesut çiçen en Unsplash

Desde que somos pequeñas, nos enseñan la importancia de ser amables con los demás, de tratarlos como nos gustaría ser tratados y de tener un discurso positivo hacia ellos pero, ¿qué pasa con el discurso que tenemos hacia nosotras mismas? ¿Cómo nos hablamos en nuestro diálogo interno?

Foto de Mesut çiçen en Unsplash

Seguro te has dado cuenta, que es probable que seas tu peor crítica. Nos juzgamos, nos reprendemos, nos compararnos con los demás y nos decimos cosas que nunca diríamos a alguien que es importante en nuestra vida. ¿Y qué pasa cuando lo hacemos? No solo terminamos creyéndolo sino lo que nos decimos se convierte en realidad.

Foto de Valerie Elash en Unsplash

Nuestro cerebro no sabe distinguir entre lo que es real y lo que no lo es. Si nos decimos a nosotros mismos que no somos lo suficientemente buenos, nuestro cerebro lo acepta como verdadero y actúa en consecuencia. Por otro lado, si nos decimos a nosotros mismos que somos capaces de lograr cualquier cosa, nuestro cerebro también lo acepta y nos ayuda a alcanzar nuestras metas en su mejor versión cada día.

Así que sí, cada mañana es clave prestar atención a tu conversación interna y asegurarte de que estás hablandote a ti misma de manera positiva y constructiva. Hablate como lo harías a alguien muy querido, en lugar de criticarnos por nuestros errores, deberíamos verlos como oportunidades para aprender y crecer. El amor y la compasión pueden cambiar tu realidad en un abrir y cerrar de ojos.

Foto de Chad Madden en Unsplash

Share this post