No has conocido todas tus versiones todavía

Foto de Vlad Patana en Unsplash

A veces creemos que ya sabemos perfectamente quiénes somos. Nos definimos a partir de lo que hemos vivido, de cómo reaccionamos, a partir de nuestro trabajo, de lo que nos gusta, de lo que tememos, de lo que otros nos dijeron durante años que éramos. Y sin darnos cuenta, empezamos a vivir desde una identidad fija. Como si ya estuviera todo decidido.

Pero algo que últimamente me parece muy fuerte es entender que todavía no conoces todas tus versiones.

No conoces la versión tuya que aparece cuando finalmente se siente en paz.
No conoces la versión tuya que deja de vivir desde el miedo.
No conoces la versión tuya después de sanar algo importante.
Ni la que aparece cuando empieza a confiar más en sí misma.

Y creo que muchas veces olvidamos eso cuando atravesamos momentos difíciles. Pensamos que cómo nos sentimos hoy va a durar para siempre. Que esta versión cansada, confundida o perdida es definitiva. Pero no lo es. La vida cambia constantemente porque tú cambias constantemente.

Hay versiones de ti que todavía no existen porque necesitan experiencias distintas para aparecer. Decisiones nuevas. Riesgos nuevos. Lugares nuevos. Personas nuevas. Incluso silencios nuevos. Pienso mucho en eso últimamente. En cuántas partes de mí no conocía hace algunos años. Y no porque fueran falsas antes, sino porque todavía no habían tenido el espacio correcto para salir.

Creo que crecer también tiene mucho que ver con permitirte sorprenderte de ti misma. Porque a veces te conviertes en alguien más libre de lo que imaginabas. Más tranquila. Más valiente. Más suave. Otras veces más fuerte. Más honesta. Más auténtica. Y ninguna de esas versiones aparece por obligación. Aparecen cuando empiezas a vivir distinto.

También me parece importante entender que no todas tus versiones van a gustarle a todo el mundo. Hay personas que solo conectaban contigo cuando eras más pequeña, más insegura o más complaciente. Y parte de crecer implica aceptar que evolucionar también cambia la forma en la que te relacionas con los demás.

Pero eso no significa que estés perdiendo quién eres. Significa que estás descubriendo más partes de ti. Y honestamente, eso me parece muy esperanzador. Porque quiere decir que aunque hoy haya cosas que todavía no entiendas, no significa que siempre será así. Hay versiones tuyas que todavía no conoces y que probablemente van a enseñarte cosas hermosas sobre la vida.

Tal vez existe una versión tuya que vive más ligera.
Una que ya no sobrepiensa todo.
Una que sabe poner límites.
Una que se siente suficiente sin necesidad de demostrar tanto.
Una que disfruta más.
Una que ama distinto.
Una que vive más en paz.

Y quizás el trabajo no es intentar controlar exactamente quién vas a ser. Quizás el trabajo es seguir creando las condiciones para conocerte. Porque todavía no has conocido todas tus versiones. Y eso significa que todavía quedan muchas cosas hermosas por descubrir dentro de ti.

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