Ocho maneras de abrirte a recibir este nuevo ciclo

Foto de Yuliia Tretynychenko en Unsplash

¿Te has sentido atrapada en el papel de “la mujer fuerte”, la que todo lo puede y todo lo hace? Como si tuvieras que probarle a alguien, no sé exactamente a quién, que no eres libre, creativa, la que necesita espacio, tiempo, descanso, momento para expresar sus emociones o su intuición; BASTA, parte de retomar tu poder y aceptar la abundancia que te corresponde por derecho en el Universo es también aceptar que no te toca tomar roles que no te corresponden, responsabilidades de más, o que se vale pedir ayuda.

Tu energía es sagrada, sí es maravilloso dar, pero también mereces recibir y cuando honras esta abundancia el Universo manda pura cosa fabulosa. Cuando me dejo ayudar por alguien, sé que me estoy dejando ayudar por Dios o por el Universo, entonces ya no se siente incómodo. Si lo piensas, nadie nunca nos enseña a recibir, porque implica vulnerabilidad, perder el control y dejar ver que no eres lo que se espera de ti pero, ¿qué tal si ahora dices sí? Deja espacio para ti y para la ayuda Universo, honra la divinidad dentro de ti y te dejas sostener por esa energía universal tan poderosa que por tanto tiempo no dejamos entrar. Te invito a que practiques algunas de estas acciones a partir de ahora y cuéntame cómo tu vida cambia.

Recuerda siempre que eres suficiente:

La premisa básica es que eres suficiente, antes de recibir algo, basta con que estés aquí presente. El acto de dar o recibir no cambia esto en absoluto.

Acepta la ayuda:

Eres poderosa, no es necesario demostrarle nada a nadie, cuando alguien te ofrezca su mano, permítete ser sostenida. A veces, el Universo quiere allanarte el camino, así que déjalo fluir.

Di “no” con intención:

Libérate de compromisos que no resuenan ya contigo. Al decir “no” a lo que no deseas, creas espacio para recibir lo que sí te llena.

Equilibrio:

Nos han enseñado que dar se siente como una palabra de acción pero recibir se siente como algo pasivo. Sin embargo, dar y recibir son el yin y el yang, no existe uno sin el otro, no lo olvides.

Haz espacio en tu vida:

Esto incluye ser consciente de todas las formas en que puedes recibir, empieza por aceptar cumplidos, decir gracias, esta es una habilidad que se aprende, sin la necesidad de devolver nada a cambio. A medida de que recibes, te sentirás más cómoda con el arte de recibir y te harás consciente de cómo recibir empodera también a quienes dan.

Acepta la sensación de recibir:

Adáptate al sentimiento de apertura que es necesario para recibir abundancia absoluta. Permítete que este espacio abierto esté disponible siempre

Deja ir tareas innecesarias:

No te hagas responsable de todo. Aprende a soltar lo que no te corresponde. Al hacerlo, abres espacio para tu evolución y permites que el universo te sorprenda.

Deja atrás las expectativas:

Aprende a examinar tus necesidades, así como las necesidades de los demás. Para ver cuando lo que das, tu “regalo” viene verdaderamente dado desde el amor y cuando viene con expectativas. Darte cuenta cuándo las expectativas son autoimpuestas y cuándo provienen de los demás es esencial pues eso trae consigo decepción y dolor. la mayoría de las veces

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