No vemos las cosas como son sino cómo somos
El otro día me puse a pensar en cómo los niños chiquitos se avientan en una resbaladilla, hay unos que lo hacen felices y otros aterrados, sin embargo, es la misma situación con el mismo riesgo, curioso, ¿no crees? Nuestra percepción del mundo está condicionada por nuestra propia experiencia, perspectiva, emociones y creencias y como resultado, vemos, interpretamos y vivimos la vida. Todo completamente influenciado por nuestra propia subjetividad, nuestra forma de ver las cosas tan única y completamente personal.