Foto de Giorgio Trovato en Unsplash
En el mundo tan rápido de hoy, donde el trabajo, la familia y el caos diario dominan nuestras vidas, es fácil perdernos. ¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un momento para concentrarte verdaderamente en ti? “The Things You Can See Only When You Slow Down” de Haemin Sunim es un libro que me encanta pues es una guía sobre todo lo que te pierdes cuando vas corriendo y cómo practicar la atención plena y la compasión puede ayudarnos a recuperar el control en este mundo tan caótico, lo que nos lleva a una felicidad verdadera y duradera.
La vida constantemente puede resultar abrumadora y no siempre son fuerzas externas las que causan esta confusión; sino es nuestra propia mente la que va todo el tiempo sin parar. Nuestra percepción del mundo da forma a nuestra realidad y al ralentizar nuestros pensamientos, podemos crear espacio para respirar y descubrir que el mundo que nos rodea también se ralentiza y de repente, esos problemas que alguna vez fueron enormes parecen más manejables.
La mayoría de nuestras preocupaciones surgen de pensar en el pasado o temer al futuro, cosas que no podemos controlar ni cambiar. Lo único sobre lo que tenemos poder es el presente. Práctica la conciencia, reconoce tus sentimientos y permitirles fluir libremente. Las emociones negativas son temporales y se disipan cuando son iluminadas por la luz de tu conciencia.
Recuerda que tú no eres tus sentimientos, reconoce que no estás definido por tus emociones. En lugar de reprimirlos, abrazalos como parte de tu experiencia. Como agua sucia que se deposita en una pecera, deja que estos sentimientos fluyan y fluyan naturalmente sin juzgar. Eres el observador consciente de tus emociones, no su pisionero.
Muchas veces hemos platicado sobre lo diferente que es el éxito para cada persona pero lo que es innegable es que se convierte en una persecución interminable, alimentada por expectativas externas. Si logras definir tu propia felicidad en lugar de confiar en nociones predefinidas de éxito entonces podrás combinar tu pasión con sabiduría para trabajar de forma eficaz y disfrutar de tu viaje. Recuerda, la felicidad es una meta que te fijas y que disfrutas día con día.
Encuentra propósito y satisfacción en los momentos cotidianos. Acepta las horas ordinarias con alegría haciéndote cargo de tus acciones. Deja de preocuparte por lo que piensan los demás; no es necesario agradarle a todo el mundo. Concéntrate en lo que realmente te importa y trata a los demás con amabilidad y esperanza.
En este mundo vivir el presente y tener autoconciencia pueden transformar tu perspectiva y conducirte a una felicidad genuina. Deléitate con tu rincón del universo, hazte dueño de él y recuerda que la felicidad a largo plazo es más importante y alcanzable que el éxito inmediato. Encuentra tu vocación, explora nuevas experiencias y adquiere conciencia de ti mismo para alcanzar esa vida que siempre soñaste.
Basado en “The Things You Can See Only When You Slow Down” por Haemin Sunim en Blinkist.

