
Sanar también es dejar de esperar disculpas
Sanar no siempre viene con un “lo siento”. A veces, el mayor acto de amor propio es dejar de esperar disculpas que quizás nunca lleguen, y elegir seguir adelante sin cargar con lo que no te corresponde. Porque tu paz no puede depender de la conciencia emocional de otra persona.
Sanar también es soltar la escena… y empezar de nuevo desde ti.








